Msc. Ana Cristina Iglesias Aguiar
DSM-5. Guía de consulta de los criterios diagnósticos.
El 18 de mayo de 2013 fue publicado el
manual en su quinta edición, DSM-5, (para Estados Unidos; para los
países que hablan español, no estará disponible hasta octubre de 2014).
Recientemente en febrero 2014, salió una publicación en español, pero NO ES EL
MANUAL, sino que es la edición de la "Guía de consulta de los criterios
diagnósticos del DSM-5", lo que siempre se ha llamado el 'breviario”.
A continuación les presento algunas de
las novedades más importantes relativas a los diagnósticos específicos de
los diferentes trastornos que son de
especial interés para los profesionales de la psicopedagogía y la
psicología, así como para el público general.
A grandes rasgos, algunas de las
modificaciones que presenta el DSM-5 son las siguientes:
- El Autismo y el síndrome de Asperger se encuentran ahora unidos bajo un mismo
epígrafe: Trastornos del Espectro Autista. Esta categoría incluye además
el Trastorno Desintegrativo Infantil y el Trastorno Generalizado del
Desarrollo.
- La incorporación de nuevos trastornos, tales como: el Trastorno
por Atracón (personas que comen en exceso más de 12 veces en tres meses),
el Trastorno de Excoriación (rascado compulsivo de la piel), el Trastorno
de Acaparamiento (hasta ahora considerado un síntoma del Trastorno
Obsesivo Compulsivo, y definido como la “dificultad persistente de
desprenderse de objetos, independientemente de su valor"), el
Trastorno Disfórico Premenstrual y el Trastorno Neurocognitivo leve.
- El duelo no excluye el diagnóstico de depresión. Si bien el DSM-IV excluía
dentro de la depresión a las personas que mostraban dichos síntomas tras
la pérdida de ser querido en los dos meses anteriores, el DSM-5 omite esta
exclusión.
- La inclusión del Trastorno de Estado de Ánimo Disruptivo y No
Regulado, que
caracteriza a los niños "con irritabilidad persistente y
frecuentes episodios de descontrol de conducta (rabietas), tres o más
veces a la semana durante más de un año", con la finalidad
de reducir el diagnóstico de trastorno bipolar en la infancia, cuya
prevalencia se ha visto aumentada debido a que el DSM-IV-R incluía los
problemas de irritabilidad crónica severa dentro de esta categoría
diagnóstica y, a menudo, eran considerados por los profesionales
sanitarios como un síntoma de manía en niños.
- El trastorno por consumo de sustancias se incorpora en el DSM-5
para agrupar los trastornos por abuso de sustancias y la dependencia de
sustancias. Además, se ha creado una nueva categoría para recoger las
“adicciones conductuales”, donde se incluye el Juego Patológico (antes
recogido en la categoría de “trastornos de control de impulsos no
clasificados”).
- El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad se ha modificado levemente
para recoger la posibilidad de su diagnóstico en la etapa adulta. En
niños, se ha cambiado la edad de aparición para el diagnóstico de TDAH
(ahora los síntomas deben aparecer antes de los 12 años, en vez de antes
de los 7 años).
- Los Trastornos de Ansiedad, los Trastornos Disociativos, el Trastorno
Obsesivo Compulsivo y el Trastorno por Estrés Postraumático (antes
unificados en el mismo epígrafe) se describen en apartados independientes,
para legitimar su carácter distintivo.
- El Trastorno por Estrés Postraumático incluye ahora cuatro
grupos de síntomas para su diagnóstico: re-experimentación,
hiperactivación, evitación y “alteraciones negativas persistentes en las
cogniciones y el estado de ánimo”. Los umbrales de edad también se han
modificado, así como los criterios que se aplican para su diagnóstico en
menores de 6 años.
- El Trastorno Depresivo Mayor incluye dos categorías que pretenden
recoger con más exactitud la ideación suicida: desorden del comportamiento
suicida y autolesión no suicida.
- La transexualidad deja de considerarse un trastorno mental.

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