viernes, 11 de abril de 2014

LA DISPRAXIA


 
La dispraxia es una patología psicomotriz, suele llamarse también “síndrome del niño torpe”, provoca falta de coordinación, lentitud y torpeza al ejecutar movimientos coordinados, así como problemas de lenguaje, de percepción, de desarrollo sensorial y de pensamiento. No implica, en ningún caso, deficiencia intelectual.
Es importante destacar que, aunque la causa principal de la dispraxia se desconoce, hay estudios que demuestran que puede deberse a lesiones cerebrales por inmadurez en el desarrollo de las neuronas o por anoxia (falta de oxígeno), o también a posibles traumatismos y otras enfermedades o lesiones cerebrales. Sin embargo, independientemente de la etiología, la dispraxia, es un problema que dura toda la vida y si se diagnostica y trata a tiempo el pronóstico es bueno.
La alarma deben encenderse cuando se observan movimientos torpes en los niñ@s, hay padres que no entienden el problema práxico, y a menudo dicen “podría hacerlo si en verdad quisiera o si se esforzara lo suficiente”, estos padres no se dan cuenta del esfuerzo que implica para el niñ@ la ejecución psicomotora y el apoyo que necesitan para lograrla. En todo caso, los padres y educadores deben estar alerta, pero es imprescindible que sean los especialistas los que emitan un diagnóstico para cerciorarse que dicha torpeza sea provocada por una dificultad para controlar los músculos encargados del movimiento, es decir, que sea una dispraxia.

NIÑO@S DISPRÁXICOS

  • Aprenden tardíamente determinadas acciones, como hablar, sentarse, ir al baño, gatear.
  • Presentan torpeza al ejecutar movimientos coordinados como abrocharse los cordones, recortar, peinarse, escribir, cepillarse los dientes, abotonarse la camisa, abrocharse una hebilla, etc.
  • Tienen dificultades con el equilibrio y la coordinación.
  • No tienen en cuenta las dimensiones espaciales.
  • Se les dificulta seguir instrucciones, concentrarse, recordar y completar un trabajo a tiempo.
  • Tienen dificultad para terminar una tarea, mantener la precisión o seguir con sus tareas.
  • Muestran trabajos escolares desordenados y el espacio de trabajo también.
  • Los temas que requieren secuencias pueden ser especialmente afectados, como deletrear, escribir, leer y las matemáticas.
  • Poseen inadecuada coordinación en los movimientos fino.
  • Evitan las tareas difíciles.
  • Se sienten fácilmente frustrado.
  • Tienen dificultades para adaptarse a las nuevas situaciones.
  • Toman las cosas literalmente.
  • Se distraen con frecuencia o tiene dificultad para escuchar y comprender.
  • Tienen dificultad para la planificación y la organización de lo que dicen, de la pronunciación, el discurso, el volumen y ritmo del habla.
  • Tienen problemas para colocar los sonidos y las sílabas en el orden correcto.
  • Presentan inquietud.
  • Pueden ser demasiado sensible o tener una sensibilidad baja al tacto, sonidos, olores, gusto, temperatura, dolor o luz.
  • Pueden tener una pobre sensación de la dirección, el tiempo, la velocidad, la distancia y el peso.
  • Tienen percepción visual pobre y falta de conciencia de la posición del cuerpo en relación con otros objetos.
  • Poseen dificultades relacionadas con las habilidades sociales.
  • Son niños que se aburren fácilmente.
  • Tienen dificultades para recordar instrucciones y recomendaciones recién dadas.
  • Presentan mala organización en la realización de las tareas.
  • Se evidencia planeación motora insuficiente.
  • Presentan incapacidad para planear cómo jugar.
  • No se dan cuenta de las oportunidades para divertirse.
  • La torpeza los hace desordenados y propensos a los accidentes.
  • Tienen dificultad para manejar la frustración.
  • Tienen tendencia a desarrollar sentimientos de inferioridad.

·      CLASIFICACIÓN DE LA DISPRAXIA
Ideomotora
Implica dificultad en la realización de una sencilla tarea motora, de un solo paso, como peinarse o ponerse los zapatos.
Ideatoria
Implica un problema para ejecutar tareas que comprenden varios pasos, como cepillarse los dientes, ponerse la ropa por orden o atarse los cordones de los zapatos, entre otras.
Oromotora o del habla
Existe dificultad para coordinar los movimientos musculares necesarios para pronunciar palabras y sílabas.
Constructiva
Cuando afecta a la capacidad de comprender las relaciones de espacio y se hace muy complicado mover los objetos de un lugar a otro.


TRATAMIENTO             
El tratamiento del dispráxico debe ir encaminado a mejorar las limitaciones para minimizar los trastornos, por tanto, se hace principalmente con terapia de lenguaje y terapia de integración sensorial; se aplican técnicas para mejorar la autoestima y enseñarle a los niñ@ a manejar y encauzar emociones. Así como, estimularles y enseñarles habilidades, como artisticas y deportivas.  Para ello es fundamental contar con la ayuda de los padres, personas adultas de su entorno, incluyendo maestros y profesores.


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