CONOCIENDO
EL TEA
(TRASTORNO
DEL ESPECTRO AUTISTA)
El motivo más frecuente de
consulta, cuando se está frente a un TEA,
es por problemas de lenguaje. No es casualidad, la razón es que, en general la
capacidad de comunicación está seriamente afectada y es el elemento que
primero llama la atención a las familias.
Es fundamentalmente en el
desarrollo comunicativo donde recae la mayor falla, sin embargo se ven
afectadas también la reciprocidad social, la reacción a estímulos externos, los
patrones de conducta, entre otros.
Existen
síntomas que pueden evidenciarse desde edades muy tempranas, algunos pueden ser
tan precoces que aparecen desde los 6 meses, no obstante, hacia los 18 meses
comienzan a aparecer los síntomas de manera más evidente.
Estos
síntomas no son necesariamente los criterios aceptados para el diagnóstico,
pero constituyen elementos que sirven a las familias para acudir tempranamente
al especialista en busca de ayuda. El espectro autista, es un trastorno crónico
no progresivo, su tratamiento es fundamental, teniendo como objetivo mejorar la
conducta y optimizar las respuestas en las áreas deficitarias.
SÍNTOMAS ¿CUANDO ACUDIR AL ESPECIALISTA?
Fallas de comunicación.
- Cuando se comunica de forma selectiva y/o exclusiva, para cubrir intereses.
Fallas en torno a la reciprocidad social.
- Aparición tardía de la sonrisa social.
- Escasa resonancia afectiva.
- Dificultad para mezclarse con otros.
- Ausencia de juego reciproco, con pares.
- Resistencia a ser tocado y/o manipulado.
- Evita el contacto visual.
- Risas inapropiadas.
Fallas en la capacidad para comunicarse recíprocamente.
- Disminución en la capacidad para comprender el significado de la interacción durante la comunicación.
- Gestos y mímica del lenguaje no verbal.
- Alteraciones en la aparición y/o regresiones en el desarrollo del lenguaje verbal.
- Escasa capacidad para entender el significado de las secuencias de palabras que conforman una frase.
- Actúa como si fuese sordo.
- Se comunica por señas.
Fallas en cuanto a la restricción severa en los patrones de conducta, imaginación e intereses.
- Apego extremo a ciertos objetos, o bien a las partes que lo conforman.
- Rutinas de conducta rígidas y repetitivas, como el rechazo específico a ciertos alimentos, trastornos de la alimentación y la presencia de rutinas motoras estereotipadas.
- Le gusta girar objetos.
- Actividad física exagerada.
Respuesta anormal a estímulos externos.
- Escasa respuesta a la estimulación auditiva (Ej. No voltean al llamarlos por su nombre).
- Escasa respuesta a la estimulación visual.
- Altos umbrales al dolor.
- Estimulación térmica.
- Predilección por oler de los objetos y las personas.
Otros elementos clínicos útiles en el diagnóstico, aunque no se consideran criterios diagnósticos.
- Patrón de sueño anormal.
- Resistencia al aprendizaje escolar.
- Auto agresiones y agresiones a terceros.
- Tics.
- No evita peligros.
- Resistentes a los cambios de rutina.



No hay comentarios:
Publicar un comentario
Hola¡ puedes dejar tus preguntas y comentarios.