TRASTORNOS DEL DESARROLLO NEUROLÓGICO Discapacidad intelectual, trastornos de la comunicación, trastorno del espectro autista (TEA), trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), trastorno específico de aprendizaje, trastornos motores, trastornos de tics, otros trastornos del desarrollo neurológico. Evaluación diagnóstico y tratamiento.
lunes, 14 de octubre de 2013
domingo, 13 de octubre de 2013
La desobediencia se presenta en los
niños(as) por niveles, para corregirla es importante identificar primero en qué
nivel de desobediencia se maneja el niño(a). Dichos niveles varían dependiendo
del grado de disrupción de las conductas emitidas. En este sentido, es
necesario establecer claramente qué hace el niño(a), con qué frecuencia, si
interrumpe, si molesta, si agrede, si omite acciones. Este es un registro que
debe realizar la maestra de aula, partiendo de allí, se implementan los
correctivos necesarios, procurando la implicación absoluta de los padres.
1. Identificar al niño(a), por lo
general la desobediencia y los problemas de conducta aparecen o se hacen
evidentes a los dos o tres años. Realmente se convierte en un problema cuando
supone un impedimento o una interrupción en los procesos de aprendizaje y
desarrollo.
- · El patrón que se observa es una continua desobediencia y omisión de las normas
- · Hostilidad hacia las figuras de autoridad.
- · El tipo de desobediencia varía según el nivel de disrupción y agresión.
2. Establecer claramente que hace el
niño(a) y en qué momento, es importante detallar cada una de las acciones o
conductas inadecuadas que emite para poder abordarlas.
- · Elabora una lista de conductas que se desean corregir cambiar o instaurar.
- · Identificar en que momento y ante que situaciones emite las conductas
3. Motivar al niño(a), es una manera
eficaz para corregir, hay que reforzar las actitudes positivas e ignorar las
negativas.
- · Explicarle al niño(a) los problemas que provoca con su actitud y las consecuencias que acarrea.
4. No perder la calma ante las
conductas desafiantes del niño(a), es primordial no perder la calma, aunque sea
difícil. Hay que intentar controlarse para no mostrar enfado ante la
desobediencia.
- · Explicarle al niño(a) cuál es la conducta inadecuada que ha emitido y sus consecuencias, de manera clara, con mucha calma y asegurándose que le quede claro lo que ha hecho “mal” y como lo debe hacer “bien”.
- · Una buena técnica es colocarse a la altura del niño, para que haya un contacto visual directo.
- · Desde esa posición hay que decirle, en tono firme, que no es aceptable su comportamiento.
5. Las rutinas son fundamentales,
mantener horarios y un ritmo de vida estable, rutinas de trabajo claras y
constantes en la escuela. El caos que puede generar el desorden y la
desorganización en los niños(as) es muy serio, en especial en aquellos con
algún problema de conducta. Esto es un elemento que a su vez se convierte en
estímulo generador de otras conductas inadecuadas.
- · Un horario definido para cada actividad
- · Rutinas diarias claras
- · Tiempo necesario de descanso
- · Orden y equilibrio alrededor
6. Poner normas y límites, las normas y
las pautas claras son necesarias, es importante que el niño(a) entienda las
pautas o normas, y que los adultos se aseguren de que las ha entendido.
- · Son fundamentales para establecer las barreras entre lo que se debe y no se debe hacer.
- · Tienen que ser claras y precisas.
- · Deben estar adaptadas a la edad de cada niño.
- · No se debe exigir nunca más de lo que el niño(a) puede hacer.
- · Es importante explicarle siempre el porqué de cada norma y en qué le beneficia.
- · Deben saber que las normas no se negocian se acatan
Aquí es necesario que el docente
aprenda a dar órdenes.
- · Deben darse las ordenes una a la vez, en especial con los niños(as) más pequeños.
- · Debe hablársele con firmeza pero nunca con agresión o enfado.
- · No alzar la vez y colocarse a la altura del niño(a) es imprescindible.
7. Premiar los buenos comportamientos,
el refuerzo positivo es fundamental para que el pequeño repita las actitudes
deseables. Esto no significa que haya que regalarle algo cada vez que “se porte
bien”. Sí es posible, sin embargo, recompensarle con palabras de
agradecimiento, gestos de afecto y satisfacción.
Ana Cristina Iglesias Aguiar
Iglesiasaguiaranaotmail.com
0414/5687828
ENSEÑANDO A LOS NIÑ@S A CUMPLIR LAS NORMAS Y/O SEGUIR LAS ÓRDENES
Una de las cosas más difíciles a las que los padres
se enfrentan es enseñar a sus hijos
a seguir normas y órdenes. Es muy frecuente que se ocasionen conflictos familiares
cuando los padres tiene que repetir las mismas instrucciones a sus hijos de
manera constante y reiterada ("Recoge los juguetes", “Lávate los
dientes”…). Deben prepararse para reforzar
diariamente las conductas adecuadas de sus hijos, mantener la rutina y el orden,
tener normas claras en el hogar y respetarlas.
v
Atención. Los padres
deben siempre hacer que sus hijos pongan atención a la hora de establecer
normas y dar pautas. Asegurarse que el niñ@ sabe lo que tienen que hacer, es
decir, que conoce y entiende las normas y/o pautas. Deben evitar gritar las
órdenes desde otro cuarto, se recomienda ponerse a la altura del niñ@ a la hora
de dirigirse a él o ella.
v
No haga preguntas. Los padres deben
evitar parafrasear las normas con preguntas (por ejemplo, no diga "Carlos,
¿te parece bien recoger los juguetes ahora?), las normas son para cumplirlas.
v
No sea impreciso. Los padres deben
evitar dar instrucciones imprecisas como "Pórtate bien" o "Ten
cuidado". Puede haber una gran diferencia entre la manera en que el padre
y el niño interpretan una dirección imprecisa como "portarse bien."
Los padres deben asegurarse que sus órdenes sean claras y específicas.
v
Dígales lo que tienen que hacer. Los
padres deben tratar de dar instrucciones que hagan saber a los niñ@s lo que
tienen que hacer en lugar de lo que no tengan que hacer. Por ejemplo, es mejor
decir "Quédate a mi lado," que "No te alejes de mí."
v
Elógielos. Los padres deben elogiar
a sus niños en cuanto han empezado a cumplir una orden o han cumplido las
normas. No se necesita esperar hasta que la orden sea cumplida o que las normas
se cumplan todos los días para elogiarlos. Demuestre cariño. Cuando una tarea
ha sido cumplida, los padres deben hacerle saber a sus hijos que aprecian su
cumplimiento.
v
Ponga un límite de tiempo. Las
normas y órdenes deben cumplirse en un tiempo límite, por ejemplo si los niños
no empiezan a cumplir una instrucción en diez segundos, los padres deben darles
un tiempo fuera inmediatamente.
v
No repita las advertencias. Los
padres deben evitar el dar a sus hijos advertencias repetidas, solo decirla una
vez y luego cumplirla. Los niños pueden aprender a obedecer órdenes después de
una a ninguna advertencia, de la misma manera en que aprenden a obedecer
después de cinco o seis advertencias.
v
Repita la orden. Una vez que se ha
cumplido con el tiempo fuera, los padres deben repetir la orden a sus hijos. Si
no empiezan a cumplir con lo que se les dice, tiene que usarse el tiempo fuera
de nuevo. Este proceso debe repetirse hasta que los niños aprendan a cumplir
con la orden.
Ana Cristina Iglesias Aguiar
iglesiasaguiarana@hotmail.com
0414/5687828
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

