domingo, 13 de octubre de 2013

Los problemas de conducta en los niños entorpecen la educación en casa y en el colegio
La desobediencia se presenta en los niños(as) por niveles, para corregirla es importante identificar primero en qué nivel de desobediencia se maneja el niño(a). Dichos niveles varían dependiendo del grado de disrupción de las conductas emitidas. En este sentido, es necesario establecer claramente qué hace el niño(a), con qué frecuencia, si interrumpe, si molesta, si agrede, si omite acciones. Este es un registro que debe realizar la maestra de aula, partiendo de allí, se implementan los correctivos necesarios, procurando la implicación absoluta de los padres.

1. Identificar al niño(a), por lo general la desobediencia y los problemas de conducta aparecen o se hacen evidentes a los dos o tres años. Realmente se convierte en un problema cuando supone un impedimento o una interrupción en los procesos de aprendizaje y desarrollo.
  • ·         El patrón que se observa es una continua desobediencia y omisión de las normas
  • ·         Hostilidad hacia las figuras de autoridad.
  • ·         El tipo de desobediencia varía según el nivel de disrupción y agresión.

2. Establecer claramente que hace el niño(a) y en qué momento, es importante detallar cada una de las acciones o conductas inadecuadas que emite para poder abordarlas.
  • ·         Elabora una lista de conductas que se desean corregir cambiar o instaurar.
  • ·         Identificar en que momento y ante que situaciones emite las conductas

3. Motivar al niño(a), es una manera eficaz para corregir, hay que reforzar las actitudes positivas e ignorar las negativas.
  • ·         Explicarle al niño(a) los problemas que provoca con su actitud y las consecuencias que acarrea.

4. No perder la calma ante las conductas desafiantes del niño(a), es primordial no perder la calma, aunque sea difícil. Hay que intentar controlarse para no mostrar enfado ante la desobediencia.
  • ·     Explicarle al niño(a) cuál es la conducta inadecuada que ha emitido y sus consecuencias, de manera clara, con mucha calma y asegurándose que le quede claro lo que ha hecho “mal” y como lo debe hacer “bien”.
  • ·         Una buena técnica es colocarse a la altura del niño, para que haya un contacto visual directo.
  • ·         Desde esa posición hay que decirle, en tono firme, que no es aceptable su comportamiento.

5. Las rutinas son fundamentales, mantener horarios y un ritmo de vida estable, rutinas de trabajo claras y constantes en la escuela. El caos que puede generar el desorden y la desorganización en los niños(as) es muy serio, en especial en aquellos con algún problema de conducta. Esto es un elemento que a su vez se convierte en estímulo generador de otras conductas inadecuadas.
  • ·         Un horario definido para cada actividad
  • ·         Rutinas diarias claras
  • ·         Tiempo necesario de descanso
  • ·         Orden y equilibrio alrededor

6. Poner normas y límites, las normas y las pautas claras son necesarias, es importante que el niño(a) entienda las pautas o normas, y que los adultos se aseguren de que las ha entendido.
  • ·         Son fundamentales para establecer las barreras entre lo que se debe y no se debe hacer.
  • ·         Tienen que ser claras y precisas.
  • ·         Deben estar adaptadas a la edad de cada niño.
  • ·         No se debe exigir nunca más de lo que el niño(a) puede hacer.
  • ·         Es importante explicarle siempre el porqué de cada norma y en qué le beneficia.
  • ·         Deben saber que las normas no se negocian se acatan

Aquí es necesario que el docente aprenda a dar órdenes.
  • ·         Deben darse las ordenes una a la vez, en especial con los niños(as) más pequeños.
  • ·         Debe hablársele con firmeza pero nunca con agresión o enfado.
  • ·         No alzar la vez y colocarse a la altura del niño(a) es imprescindible.

7. Premiar los buenos comportamientos, el refuerzo positivo es fundamental para que el pequeño repita las actitudes deseables. Esto no significa que haya que regalarle algo cada vez que “se porte bien”. Sí es posible, sin embargo, recompensarle con palabras de agradecimiento, gestos de afecto y satisfacción.
Ana Cristina Iglesias Aguiar
Iglesiasaguiaranaotmail.com

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ENSEÑANDO A LOS NIÑ@S A CUMPLIR LAS NORMAS Y/O SEGUIR LAS ÓRDENES

Una de las cosas más difíciles a las que los padres se enfrentan es enseñar a sus hijos a seguir normas y órdenes. Es muy frecuente que se ocasionen conflictos familiares cuando los padres tiene que repetir las mismas instrucciones a sus hijos de manera constante y reiterada ("Recoge los juguetes", “Lávate los dientes”…). Deben prepararse para reforzar diariamente las conductas adecuadas de sus hijos, mantener la rutina y el orden, tener normas claras en el hogar y respetarlas.
v  Atención. Los padres deben siempre hacer que sus hijos pongan atención a la hora de establecer normas y dar pautas. Asegurarse que el niñ@ sabe lo que tienen que hacer, es decir, que conoce y entiende las normas y/o pautas. Deben evitar gritar las órdenes desde otro cuarto, se recomienda ponerse a la altura del niñ@ a la hora de dirigirse a él o ella.
v  No haga preguntas. Los padres deben evitar parafrasear las normas con preguntas (por ejemplo, no diga "Carlos, ¿te parece bien recoger los juguetes ahora?), las normas son para cumplirlas.
v  No sea impreciso. Los padres deben evitar dar instrucciones imprecisas como "Pórtate bien" o "Ten cuidado". Puede haber una gran diferencia entre la manera en que el padre y el niño interpretan una dirección imprecisa como "portarse bien." Los padres deben asegurarse que sus órdenes sean claras y específicas.
v  Dígales lo que tienen que hacer. Los padres deben tratar de dar instrucciones que hagan saber a los niñ@s lo que tienen que hacer en lugar de lo que no tengan que hacer. Por ejemplo, es mejor decir "Quédate a mi lado," que "No te alejes de mí."
v  Elógielos. Los padres deben elogiar a sus niños en cuanto han empezado a cumplir una orden o han cumplido las normas. No se necesita esperar hasta que la orden sea cumplida o que las normas se cumplan todos los días para elogiarlos. Demuestre cariño. Cuando una tarea ha sido cumplida, los padres deben hacerle saber a sus hijos que aprecian su cumplimiento.
v  Ponga un límite de tiempo. Las normas y órdenes deben cumplirse en un tiempo límite, por ejemplo si los niños no empiezan a cumplir una instrucción en diez segundos, los padres deben darles un tiempo fuera inmediatamente.
v  No repita las advertencias. Los padres deben evitar el dar a sus hijos advertencias repetidas, solo decirla una vez y luego cumplirla. Los niños pueden aprender a obedecer órdenes después de una a ninguna advertencia, de la misma manera en que aprenden a obedecer después de cinco o seis advertencias.
v  Repita la orden. Una vez que se ha cumplido con el tiempo fuera, los padres deben repetir la orden a sus hijos. Si no empiezan a cumplir con lo que se les dice, tiene que usarse el tiempo fuera de nuevo. Este proceso debe repetirse hasta que los niños aprendan a cumplir con la orden.
Ana Cristina Iglesias Aguiar
iglesiasaguiarana@hotmail.com

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