FALSOS MITOS SOBRE LA TERAPIA PSICOLÓGICA
La Terapia Cognitivo-Conductual desmitifica
la terapia.
El plan de tratamiento y el proceso
terapéutico retiran el “velo de misterio” que cubre a casi todas las
psicoterapias, al permitirle al paciente un libre acceso a la información
teórica y metodológica.
Por lo general, pedir ayuda psicológica
resulta complicado, difícil, costoso y hasta vergonzoso, es un comportamiento
que, además, lleva implícita la falsa creencia de que pone en entredicho la
capacidad para solucionar dificultades y/o problemas. Sin embargo, la
inseguridad, el dolor, la baja autoestima, el cansancio, la desesperación, las
angustias, los conflictos familiares y los problemas de pareja son factores que
impiden llevar una vida feliz, por lo tanto necesariamente debes consultar y
buscar ayuda profesional.
Entre las falsas creencias o mitos
establecidos en relación a la terapia psicológica están: que es necesario
invertir un gran periodo de tiempo para obtener resultados satisfactorios, que
es muy costoso e inaccesible para todos, que los resultados se verán a largo
plazo, que solo iras a que te escuchen o se relaciona con hipnosis y
regresiones a la infancia. Todas estas ideas que seguramente han pasado por tu
cabeza y que las has oído de amigos, parientes y familiares, están muy lejos de
la realidad.
A continuación os explico un poco, en que
consiste la intervención terapéutica que se lleva a cabo en el Gabinete de
Psicopedagogía, la cual está basada y fundamentada en la corriente
cognitivo-conductual que surge en la década de los 50 e incorpora
paulatinamente estrategias y procedimientos de la psicología cognitiva
(Bandura, Ellis, Beck, Meichenbaum), hasta adoptar la denominación que posee
actualmente, Terapia Cognitivo-Conductual basada en distintas Teorías del
Aprendizaje: Condicionamiento Clásico (Pavlov), Condicionamiento Operante
(Skinner), Aprendizaje social (Bandura), Terapia Cognitiva (Beck y Ellis).
El centro de la Terapia Cognitivo-Conductual
es la conducta, entendiendo como tal, todas aquellas acciones visibles y
medibles; emociones, pensamientos y la conducta motora. La Terapia
Cognitivo-Conductual considera que la persona nace con una herencia y un
determinado temperamento, con el cual comienza a interactuar con el entorno,
aprendiendo pautas de comportamiento, tanto beneficiosas como perjudiciales
para sí mismo y/ o para los demás y que todos esos aprendizajes pueden
modificarse o desaprenderse en cualquier momento de la vida, así como,
aprenderse nuevas conductas operativas y funcionales para la persona y su
entorno que influyan en la calidad de vida.
CARACTERÍSTICAS DE LA TERAPIA
COGNITIVO-CONDUCTUAL
Es de corta duración, se centra en el
presente, en el problema y en su solución, hace prevención hacia futuros
trastornos.
Los consultantes pueden ser una persona, una
pareja, una familia o un grupo.
Es activo-directiva, esto significa que los
cambios requieren compromiso y un rol protagónico del paciente, quien no se
limita a concurrir a las sesiones, sino que además va produciendo cambios
graduales en su vida cotidiana. El terapeuta es más un mediador y/o director.
El enfoque es didáctico, paciente y terapeuta
se comprometen a trabajar con un objetivo común. Los pacientes pueden aportar
sugerencias y participar en el diseño de las tareas para el hogar.
Se incluyen tareas para realizar entre las
sesiones, como forma de poner en práctica los aspectos trabajados en la consulta.
Entre las características más importantes e
imprescindibles que debe conocer el paciente es que la Terapia Cognitivo-
Conductual se centra en el aquí y en el ahora, lo que ocurrió en el pasado
probablemente nos ha llevado al momento actual, pero no podemos cambiarlo, por
ello, es necesario analizar lo que está ocurriendo en este momento. Las
distintas situaciones que vivimos en el pasado sirven y ayudan a comprender la
situación actual.
Tiende a fomentar la independencia del
paciente, dado que este tipo de terapia busca lograr un funcionamiento
independiente, en ella se enfatiza el aprendizaje, la modificación de conducta,
las tareas de autoayuda y el entrenamiento de habilidades.
Se abordan las dificultades, conflictos y
problemas de los pacientes utilizando la modificación de conducta a través de
una planificación estratégica con técnicas específicas, previa evaluación y
diagnóstico.
Se considera que la terapia fue efectiva en
la medida que el paciente logre las metas que se propuso y mejore su calidad de
vida.
Se utiliza terapias a corto plazo, la
planificación se hace por sesiones con objetivos precisos y técnicas
específicas con la finalidad de obtener resultados parciales a corto plazo que
favorecen la motivación del paciente.
Se utilizan planes de tratamiento específicos
cada problema, no utilizando un formato “único”, este se estructura
conjuntamente con el paciente luego de la evaluación y el diagnóstico.
Pone énfasis en la cuantificación, y se
pueden medir los progresos obtenidos, desde la primera sesión se administran
cuestionarios y planillas en los que se evalúan los síntomas específicos, en su
frecuencia, duración, intensidad y características.
Está centrada en los síntomas y su
resolución, el objetivo de la terapia es aumentar o reducir conductas
específicas, se definen objetivos concretos a lograr y de esa forma es mucho
más fácil evaluar o modificar los síntomas específicos y saber claramente lo
que se quiere obtener o hacia donde apunta la terapia.
Algunas técnicas empleadas son: explorar las distorsiones
cognitivas, relajación para minimizar la ansiedad, desensibilización
sistemática que expone a la persona en forma gradual a estímulos que producen
ansiedad, modelaje cognitivo, restructuración cognitiva que enseña a reemplazar
pensamientos negativos por positivos, implicando necesariamente la modificación
de las estructuras de un individuo en cuanto a sus respuestas emotivas y
conductuales en sus experiencias diarias.
El objetivo de nuestro abordaje es mejorar la
calidad de vida de quienes nos consultan, teniendo en cuenta a la persona y su entorno.
Fuentes:
CAMERINI,
O. (2004). Introducción a la Terapia Cognitiva.
Centro
de Formación de Postgrado. Buenos Aires. C.A.T.R.E.C. (Libro en Línea).
Disponible: http://w.w.w.yogakai.com//
ELLIS,
A. (1980).Terapia Racional Emotiva. Editorial Paidos. México. KAZDIN, (1998).
Modificación de la Conducta y sus Aplicaciones Prácticas. Universidad de Yale.
Editorial Manual Moderno. 3era Edición.
MOLES,
J. (2004). Psicología Conductual. Grafo Aragua. 2da Edición.
RUIZ,
J. (2007). La Terapia Cognitiva de Beck. Manual de Psicoterapia Cognitiva.
Disponible: http://w.w.w.psicologia-online.com//
Escrito por Ana
Cristina Iglesias Temática: Terapia Cognitiva-Conductual
www.gabinetepsicopedagogia.es