viernes, 2 de mayo de 2014

TRASTORNOS DE LENGUAJE (TL) ¿Cuándo acudir a Terapia de Lenguaje?. Los trastornos de lenguaje en los niños(as) preocupan mucho a los padres.

TRASTORNOS DE LENGUAJE  (TL)
¿Cuándo acudir a Terapia de Lenguaje?

Los trastornos de lenguaje en los niños(as) preocupan mucho a los padres. 

En ocasiones, los padres se dan cuenta de que “las cosas no están bien" pero, por temor, pena o desconocimiento no acuden en busca de ayuda. Son ellos las personas más cercanas a los niños(as) y los primeros en notar los problemas. Aun cuando, los niños(as) permanecen gran cantidad de tiempo en el colegio, la responsabilidad de su salud física y mental, de su desarrollo evolutivo y de su calidad de vida recae en la familia.

Definitivamente, son los padres quienes deben estar atentos, cuando observan que “algo no anda bien”, ya sea porque hacen “comparaciones” con hermanos mayores, primos, parientes y/o amigos; porque el trastorno “es muy evidente” o porque simplemente “se les enciende una alarma intuitiva” que les dice que “algo va mal”. En cualquiera de los casos, es necesario acudir a profesionales en busca de ayuda. Pregunten al pediatra, busquen en internet los especialistas, pregunten en el colegio, a los amigos, en fin, lo importante es buscar apoyo porque dejarlo pasar sin hacer nada, es negarle al niño(a) la oportunidad de tener una mejor calidad vida.
Tal vez, al mencionar que afecta la calidad de vida, les suene algo exagerado, pero la realidad es esa. Cuando los niños(as)  “no se pueden comunicar de manera adecuada”, cuando “omite o cambia fonemas al hablar”, cuando “no se le entiende lo que habla”, cuando “se les dificulta controlar el ritmo y la entonación”; sufren consecuencias que afectan directamente su autoestima, hieren sus sentimientos, crean barreras en la comunicación y todo ello en detrimento de su calidad de vida.

Los niños(as) con Trastornos del Lenguaje (TL) o Trastornos Específicos del Lenguaje (TEL), comúnmente, son víctimas de burlas y/o rechazo, así mismo, presentan retrasos en los procesos de adquisición de la lectura y la escritura; pueden llegar a tener severos problemas de comunicación que les impide o interfiere en sus relaciones interpersonales y sociales, entre muchos otros.

De allí, la necesidad de que los padres sepan cuando acudir en busca de ayuda profesional que le proporcione al niño(a) un tratamiento acorde a su trastorno, con un plan de intervención por sesiones de trabajo que puede prolongarse en el tiempo, según sea el caso. Esto quiere decir, que los padres deben tener confianza, paciencia y disposición para trabajar continuamente con el niño; no olviden que de ello depende la calidad de vida del niño(a).
En mi trayectoria y experiencia en el área, me he encontrado con una realidad que es común y frecuente, lamentablemente muchos niños son llevados por los padres o remitidos, por las escuelas, al terapeuta; pasados los 5 años, ya que es en este momento cuando comienzan a evidenciarse los problemas con el inicio de la primaria, las exigencias de la lectura y la escritura formal. Si los padres, en años anteriores detectan o notan algún tipo de problema deben acudir de inmediato a terapia de lenguaje o psicopedagogos. Cuanto antes acudan mejor.
Los padres deben estar atentos si el niño(a):
  • En durante los primeros 6 u 8 meses, no se han presentado juegos vocálicos (vocales de tipo “oh”, “ah”, “eh”). 
  • En los primeros 6 o 8 meses, sus respuestas, ante los sonidos del entorno o la voz humana, no son claras.
  • A los 10 o 12 meses, no responde al llamado por su nombre.
  • A los 10 y los 14 meses no reconoce y entiende las palabras entre que se les dicen.
  • A los 2 años no forma oraciones breves (aún no hace uso de frases de 2 palabras).
  • Si a los 18 meses, no posee una variedad de palabras cotidianas sencillas.
  • A los 3 años de edad, no es entendido con facilidad por los demás.
  • A los 4 años y medio de edad, la estructura de sus oraciones (gramática) es deficiente.
  • A los 5 años, aún presenta dificultad para producir los sonidos del habla, como: /s/ y /r/, o cualquier otro.
  • Pasados los 6 años, el niño continua teniendo un habla infantil (son esos niños llamados coloquialmente “ñengos”, “toñecos” “lengua mocha”)

A los tres años la mayoría de las cosas que tu hijo(a) dice debería entenderse. Si a esta edad no habla aun o habla muy poco puede deberse a problemas de audición o a una condición del espectro autista, en este caso es necesario urgentemente acudir a Terapia de Lenguaje.
Los niños en edad preescolar suelen tener dificultades de pronunciación y problemas para construir oraciones correctamente, esto es normal, es  producto de procesos evolutivos. Sin embargo, es muy importante tener en cuenta que el lenguaje de tu hijo(a) debe ir mejorando y evolucionando con el tiempo.  Pronunciar mal, es normal en muchos casos, incluso esto puede prolongarse hasta los 6 años; pero pasado los 6 años, lo normal es pronunciar correctamente, de lo contrario es necesario acudir a Terapia de Lenguaje.
Además los padres deben estar atentos, y acudir a Terapia de Lenguaje, cuando observen que el niño/a) a cualquier edad
  • Pronuncia mal las vocales.
  • Habla usando vocales, pero omite las consonantes (“ao” en lugar de “palo”).
  • Dice palabras aisladas, no frases, ni oraciones.
  • Su vocabulario es pobre, o dice algunas palabras que luego no las vuelve a usar.
  • No señala objetos en libros, cuando le enseñas un libro y le pides que señale el perro, no lo señala,  no pasa la hoja o repite lo que dices; pero nunca lo señala acatando la instrucción.
  • Cuando responde las preguntas, repitiendo parte de la pregunta que le has hecho. Esto es llamado ecolalia y puede estar presente en los trastornos del espectro autista.
  • No sigue instrucciones simples, cuando se le pide que ponga o lleve algo arriba, abajo, delante, dentro…
  • Se le dificulta usar pronombres. Especialmente cuando se va a referir a algo suyo dice “eso es dele niño” el niño es el; en lugar de decir eso es mío.
  • Se observa dificultad para comprender a los demás.
  • Tiene dificultad para ver a la cara al interlocutor, o se le dificulta establecer una comunicación clara y eficiente con los demás.
  • Presenta tartamudez, voz rasposa (ronquera), etc.

Confunde el género al hablar, dice “ella quitó” y se refiere a su hermano.
Por más importante que estos tips sean, es el criterio que tiene cada padre, para percibir cuando algo “no anda por buen camino”. Siga sus instintos, y solicite la ayuda de su pediatra, o directamente de un terapeuta de lenguaje, que evalúe y diagnostique de manera pronta y oportuna a su hijo.
La intervención temprana del lenguaje puede hacer la diferencia en el futuro desarrollo del niño y en su calidad de vida.




1 comentario:

  1. Este es un tema que, familiares, amigos y conocidos, consultan frecuente, el escrito es muy interesante, al leerlo te brotaran dudas lógicas y normales, lo importante es consultar y preguntar a quien sabe del tema, no pierden casi nada aclarando dudas y pero si ganará mucho toda la familia en "CALIDAD DE VIDA"

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